09 agosto 2007

Paréntesis.

Antes de definitivamente -si puedo- descansar.
Comenté el caso del valiente Ehsan Jami, militante de la izquierda holandesa que trataba de constituir un grupo de apoyo a los apóstatas musulmanes.
Hoy se ha escrito el previsible segundo capítulo. Tres hombres, un marroquí y dos somalíes, le han dado una paliza.
Para agravar más el hecho, el líder parlamentario de un partido de extrema derecha ha pedido la prohibición del Corán equiparándolo con el Mein Kampf de Hitler. El perfecto regalo para la horda islamista.
Como era previsible, el hecho ha pasado desapercibido en la prensa española. La búsqueda de Ehsan Jami en Google News sólo descubre dos medios españoles - y tras pinchar en relacionados.
Son La Vanguardia y Libertad Digital. Seguro que ya saben qué titular encabeza la crónica. Sí, ese; por motivos dispares, armonía social y orgullo guerrero, ambos destacan que "un diputado holandés propone prohibir el Corán". A quien le importa el golpeado. Es más importante, en el primer caso, la peligrosa islamofobia que corrompe nuestra sociedad y , en el segundo, el orgullo que sentimos por el valiente que tiene cojones de decir la verdad.
*
En harry's place, de donde saco la noticia, se postea esto:
"Soy ateo. No nací siéndolo. Como muchos, renuncié a la religión tanto de la parte cristianas como judía de mi familia. Como editor del Gay Humanist Quarterly, mi abandono de la religión es público. Sin embargo nadie me ha amenzado o agredido en la calle a causa de este hecho. Así que, ¿ por qué soportan tal riesgo los que renuncían al Islam?"

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Te equivocas. A uno sí le había importado el golpeado: http://www.nuevodigital.com/2007/08/09/un_irani_apostata_residente_en_holanda_b

Saludos,
Jate

Joseph T. dijo...

Gracias, Jate.
Voy a darle un vistazo

Dani dijo...

Mr. Joseph! disfruta de tu descanso estival y acuérdate del tamborilero perdido por las calas menorquinas...
Un abraç, company!