23 mayo 2009

el secreto

La monstruosa prolijidad del locutor cavernario César Vidal es objeto de sarcasmo, por parte de la izquierda, y de admiración ílimitada, por parte de la derecha nacional-católica menos domesticada. Independientemente de adscripciones políticas, la capacidad productiva de este señor intriga a todo el mundo. El rosario de interrogantes que podemos plantear es incontable :¿Cuántos negros tendrá escribiendo para él? ¿Es una persona de carne y hueso o un prototipo experimental de robot con el que los neocones quieren ganar de una vez para siempre la batalla ideógica? ¿ realmente el ejército de monjas que reza por él le han convertido en un ser con capacidades superiores? Los tiros van por otro lado, aunque son igualmente prodigiosos.



El domingo Vidal fue entrevistado por el Heraldo de Aragón, con motivo de una firma libros de el Corte Inglés de Zaragoza. Y en sus respuestas, está lo que podría ser la clave para la resolución del misterio. Primero, al ser preguntado por esta prolijidad, Vidal juega al despiste:


Yo huyo de presentaciones y saraos, y escribo todos los días de la semana desde las 8.00 hasta las 14.00.

Pero lo importante llega con la siguiente pregunta del entrevistador :


¿Le queda tiempo para leer a otros y ver películas? Ha hecho usted acopio [de libros y películas] esta mañana.



Veo películas mientras escribo.




Era la famosa multi-task.

No hay comentarios: